Los dirigentes vecinales Gregoria y José Francisco, y el instructor de danza afroperuana, Ángelo, discuten la problemática de las viviendas de Barrios Altos, inmuebles que son Patrimonio Monumental pero que, paradójicamente, se encuentran al borde del colapso. Hacinadas, “invadidas” y codiciadas, estas casonas son un buen pretexto para que reproduzcamos los prejuicios que asocian al poblador de Barrios Altos con el conformismo y la delincuencia.
Mientras Ángelo ensaya y educa con rigor a sus pupilos, José Francisco recorre quintas emblemáticas, y Gregoria enfrenta a un funcionario del Estado quien comparte su culpa con la desvergüenza vecinal e inacción dirigencial. A su vez, algunos vecinos y alumnos nos abren las puertas de casa, mientras producen un espectáculo musical criollo para rendir tributo al Señor de los Milagros.

